40 tumbas hay en esta casa.
40 tumbas y ningún corazón.
En sus bolsillos oro y plata.
Pero ninguna de sus katanas quedó.
Pero ninguna de sus katanas quedó.
.
Mirá lo que me salió de la mala racha: caparazón roto, será la última del lote en eclosionar.
Entonces tendré que preparar el equipaje, estoy fuera por días y mil pasan.
No hay forma de contar los años con un reloj de arena. Entonces no miro el reloj, mientras las horas pasan estoy ocupado cincelando ese corazón de hielo.
.
Ganzos negros en su ciudad. Todas las ratas se enfermaron y murieron. Los peces rojos sangraron una eternidad. Tus praderas saben.
.
Ganzos negros en su ciudad. Todas las ratas se enfermaron y murieron. Los peces rojos sangraron una eternidad. Tus praderas saben.
.
Ellos me preguntan: qué hay detrás de esa puerta? Detrás de esa puerta se encuentra un piano. Argh, pero ya no toca hace tanto tiempo. Las cuerdas están desafinadas, las teclas están polvorientas.
Detrás de esa puerta ella se sentaba junto al piano, la escuché, ella me dijo "siempre estaré contigo". Pero cuando lo hacía pensaba que era solo para mí. Vertí mi furia en el fuego de mi ira.
Yo cerré la puerta y no quiero que pregunten por ella.
Santa María de Punilla, Córdoba
Agosto de 2025
No hay comentarios:
Publicar un comentario